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Terra
La Coctelera

Tu huella

diablita-dulce | 18, ene

El tiempo ha transcurrido inexorablemente

más no ha podido disminuir la pasión que en mí generas

sigo temblando cuando te veo

mi respiración se acelera al acercarte

Dejaste tu huella  marcada en mí a fuego.

El fuego generado por la pasión de tus besos

la humedad de tus labios recorriendo mi cuerpo

El frenesí de nuestros cuerpos

que lujuriosamente se buscan

la miel de mis entrañas que sólo

tu presencia genera.

Y los recuerdos fluyen

los momentos vividos ansían repetirse

Te necesito, eres el oxígeno

que purifica el enrarecido aire que me rodea.

La luz que ilumina mi oscuro sendero.

La savia que permite que florezca.

No te demores...te espero.

Tu huella

diablita-dulce | 18, ene

El tiempo ha transcurrido inexorablemente

más no ha podido disminuir la pasión que en mí generas

sigo temblando cuando te veo

mi respiración se acelera al acercarte

Dejaste tu huella  marcada en mí a fuego.

El fuego generado por la pasión de tus besos

la humedad de tus labios recorriendo mi cuerpo

El frenesí de nuestros cuerpos

que lujuriosamente se buscan

la miel de mis entrañas que sólo

tu presencia genera.

Y los recuerdos fluyen

los momentos vividos ansían repetirse

Te necesito, eres el oxígeno

que purifica el enrarecido aire que me rodea.

La luz que ilumina mi oscuro sendero.

La savia que permite que florezca.

No te demores...te espero.

Sueños

diablita-dulce | 17, ene

Fue una mirada,

un frenesí de besos,

un infinito de caricias,

una lujuria de los sentimientos

Fue un tiempo sin fin

un tiempo para soñar,

sueños húmedos,

caricias ardientes,

tu piel recorriendo la mía

y  despertamos...

y se hizo la luz

Tú no estás a mi lado

ni yo estoy a tu lado.

 

Ven!!!!

diablita-dulce | 18, ene

Resbalé del silencio al ardor de tus manos
y mis labios entreabiertos se entregaron

sin pudor a la humedad tibia de los tuyos

Y cuando las palomas de tus manos inquietas

descendían al jardín del deseo…
me ceñiste de  la cintura
y abrazada a tu cuerpo fundiste mis caderas.
Hoy vengo de tu olvido
desnuda de imprudencias
en la complicidad del silencio.
¡Ven sin miedo, derrota esta distancia!

Mi ser te reclama!!
Toma la humedad de mis labios…
enrédate en mi cuerpo sin esperas...
sellando con tu estigma mi costado.

Bebe las mieles que mi cuerpo,

en ardiente deseo te entregan…
Haz que mi alma se pierda y enloquezca.
Ven,
retorna amanecido
con la calma propia, luego

de una noche de tormenta
Y es que no soy feliz… si tú me olvidas

Pensar que no te tengo...

diablita-dulce | 31, dic


PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada, 
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería. 
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca. 
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. 
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, 
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

diablita-dulce | 30, dic

Sabes?.... No he vuelto a ser la misma desde que

tú te fuiste.   Ni siquiera imaginaba como reaccionaría

el día que partieras.

Sabía que esto no sería eterno..que en algún momento,

llegaría el final.

Cuántas cosas deseé decirte,

pero decidí callármelas

por miedo a que las supieras.

Viví a tu lado los momentos más increíbles,

instantes que ni tu ausencia ni toda esta distancia

podrían borrar.

Si pudieras verme a los ojos

buscando la verdad

encontrarías tan sólo tu imagen y que nunca,

jamáste dejé de amar;

verás cuánto te adoro y hallarás la verdad.

Sabrás que no hago otra cosa que

esperar por ti.

¿Por qué me asfixia esta urgente necesidad por

saber de ti? ¿Qué debo esperar que pase para

lograr echarte de mi memoria?

Mi brillo especial..ese que tanto amabas,

ya no existe.

Pues sólo existía para ti.

Eras tú quien encendía mi llama interna

el combustible de mis días..el motor de mi sonrisa.

Y no te das cuenta que te quedaste en mi vid

desde aquel instante;

desde siempre y hasta siempre te llevo dentro

como una segunda piel

que sólo sé quien soy cuando estás

dentro de mi.

Entre estas sábanas...

diablita-dulce | 27, dic

Entre estas sábanas te amo

Me derrumbo, caigo, mi cuerpo se

va haciendo entre tus manos.

mi cuerpo crece y se extiende.

Y te beso por dentro

y a torrentes tu corazón

se escapa de tu boca.

Entre estas sábanas te hallo

cuando termina el sueño

para volver a empezar.

No preguntes porque

yo tampoco comprendo este amor

Este misterio. Estas en mi para siempre



 

Compañeros en perfecta soledad

diablita-dulce | 27, dic

Te siento...te escucho...sin embargo,

cuán lejos te encuentras de mi.

Donde quedaron las bellas palabras, las caricias,

las sonrisas compartidas.

Ahora sólo son gritos, palabras carentes de afectos,

silencios eternos

dos extraños que comparten un lecho,

pero sus almas., añoran la presencia de otro...

Donde quedaron las promesas de amor eterno

en qué momento las perdimos

en qué instante cambiamos

convirtiéndonos en dos perfectos extraños

El vacío nos ahoga...no nos deja respirar

el muro que construimos con eficacia impecable

nos impide sentirnos...olernos...acercarnos.

Quién diria que no hace mucho tiempo atrás

nuestros cuerpos se buscaban ardorosamente

nuestros alientos se fundían en uno solo

y nuestras miradas, solo existían para ver al otro.

Pero...el tiempo pasó....los cambios fluyeron

y ahora...

ahora...

somos dos solitarios acompañados...